Pedimos pasos más profundos en la configuración de una escuela pública comunitaria, euskaldun, inclusiva, laica y feminista

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LAB considera que el borrador presentado por la Comisión de Ponencia para el Acuerdo Educativo hace una lectura superficial, plantea dudas en la redacción y no aborda el meollo de las carencias del sistema educativo. Tanto es así que el borrador presentado ni siquiera incluye un diagnóstico y, a falta de una visión crítica, difícilmente se puede conseguir adaptar el actual sistema educativo a las necesidades que tenemos como pueblo.

Es un texto que puede tener interpretaciones muy diferentes y amplias. LAB considera que uno de los objetivos del acuerdo debería ser acabar con el sistema de concertación universal. Es más, estima que desde la confluencia habría que transitar hacia una red única de titularidad pública, con la escuela pública como eje del sistema y construyendo un nuevo concepto de lo público basado en la descentralización y en la participación de la comunidad educativa. En la situación actual, la administración debe poner a la esc uela pública en el centro y dotarla de recursos.

En esta transición, junto al establecimiento de las condiciones para la percepción de dinero público -modelo de inmersión lingüística en euskera, coeducación, laicidad, inclusión, gratuidad y currículum vasco-, se debería garantizar la participación pública en los centros que reciben dinero público, utilizando fórmulas de titularidad compartida. Es decir, durante el periodo de transición, en el servicio público educativo habría dos tipos de titularidad, una pública y otra compartida.

LAB considera que el borrador no responde adecuadamente al reto que como pueblo tenemos respecto a la euskaldunización. Es necesario definir e implantar el modelo de inmersión y mantenimiento del euskera para toda la comunidad educativa desde los 0 años hasta la Formación Profesional.

Asimismo, el convenio debería dar respuesta al modelo y organización del sistema educativo no universitario de 0 a 18 años, integrando el primer ciclo de Educación Infantil (0-3), que ni siquiera se menciona en el borrador, dentro del sistema educativo y en los mapas escolares. La Administración tendría que acabar con la política de cheques de subvenciones, porque en caso de no hacerlo se perpetuará la competencia de matriculación del alumnado en las escuelas. En este sentido es imprescindible garantizar la gratuidad del Consorcio Haurreskolak.

El texto hace referencia a los procedimientos unificados de escolarización y planificación a nivel local propuestas por LAB. Sin embargo, la importancia del asunto requiere profundizar en su planteamiento. Las comisiones a crear para poder desarrollar fórmulas de co-gobernanza entre el Departamento de Educación y los ayuntamientos para planificar toda la matriculación requieren necesariamente recursos, competencias y un carácter vinculante. Sólo así es posible desarrollar propuestas integrales para superar la segregación atendiendo a las necesidades locales.

LAB recogió en su decálogo que se financiarán al 100% las necesidades educativas básicas del alumnado, y nada más. Esas necesidades básicas son aquellas que responden al ámbito social, académico y al bienestar físico y psíquico, y están relacionadas con la autonomía en el desarrollo, el juego, las emociones, la seguridad afectiva, la naturaleza, la experimentación, el lenguaje, el conocimiento, la alimentación, el cuerpo, las relaciones y el pensamiento crítico. Por lo tanto, quedarían fuera prácticas como la que hemos conocido hace un mes de financiación de piscinas u otras infraestructuras.

La propuesta de acuerdo adolece de un grave vacío en cuanto al control público. De hecho, no basta con presentar deseos como la gratuidad real o la euskaldunización si no se desarrollarán evaluaciones de los mismos. El control del sistema y de la financiación requerirá auditorías por parte de las instituciones e inspecciones propias.

Hay que tener mucho cuidado con los contratos-programa. Aunque cada centro puede acordar con el Departamento de Educación los recursos necesarios para llevar a cabo su proyecto educativo, el sistema educativo debe contar con un curriculum estructural; la coeducación, la atención a la diversidad y la inclusión, la laicidad y el euskera y la cultura vasca deben ser la base del proyecto educativo de todos los centros. La educación debe responder de forma integral y crítica a las opresiones basadas en las clases sociales, el sexo-género y/o la racialización; no puede ser optativa. Además, se deberá establecer mecanismos para evitar que los contratos-programa fomenten la competencia entre centros y se conviertan en un motivo de segregación.

Respecto al tema laboral, el borrador se refiere únicamente al profesorado y excluye al resto del personal educativo. Aun reconociendo la necesidad de abordar la formación del profesorado, la responsabilidad del proyecto educativo del centro y de sus objetivos es de todo el personal, también del subcontratado que debe pasar a ser público. Es imprescindible el reconocimiento de todas las trabajadoras, al menos si se trata de entender y transformar la educación en su sentido más amplio.

El borrador debería recoger consensos sobre el acceso del personal, dando pasos hacia un sistema de acceso único y estableciendo procesos transparentes basados en la igualdad de oportunidades, competencias y méritos de los y las candidatas. Asimismo, debería recoger acuerdos sobre el descenso de las ratios profesorado-alumnado y/o personal educador-alumnado, como medida para mejorar la calidad de la atención y educación a cada alumno y alumna y para el mantenimiento del empleo ante la caída de l natalidad. Es necesario profundizar en las condiciones laborales, estabilidad y homologación del personal.

Por último LAB declara que hará aportaciones al borrador en base al decálogo que acaba de publicar. En la actualidad, valorando que se trata de un texto que puede tener interpretaciones muy diferentes y amplias, LAB incide en la necesidad de aclarar, definir y cerrar algunos temas de debate. La perpetuación del actual sistema de concertación o la limitación de la concertación y su transición, son dos cosas muy diferentes. LAB quiere y va a incidir en el Acuerdo Educativo.